Un fenómeno astronómico sacudió el norte de Estados Unidos la mañana de este martes 17 de marzo de 2026. La NASA confirmó que un pequeño asteroide de aproximadamente 6 toneladas y dos metros de diámetro se desintegró al ingresar a la atmósfera terrestre, generando un estruendo sónico que se sintió en al menos 10 estados y partes de Canadá.
El objeto espacial fue detectado inicialmente sobre el Lago Erie, cerca de Lorain, moviéndose a una velocidad impresionante de 72,000 km/h (45,000 mph). Según Bill Cooke, director de la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides de la NASA, el bólido liberó una energía equivalente a 250 toneladas de TNT al fragmentarse sobre la localidad de Valley City, al norte de Medina, Ohio.
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Impacto y avistamientos
Aunque el evento ocurrió a plena luz del día (alrededor de las 8:57 a. m. hora local), el destello fue tan intenso que satélites como el GOES-19 y cámaras de seguridad en Pennsylvania y Nueva York captaron la bola de fuego. Residentes informaron que sus casas vibraron, lo que inicialmente causó temor ante una posible explosión terrestre; sin embargo, las autoridades confirmaron que se trató de una «explosión de aire» por la presión atmosférica.
Expertos de la NASA señalan que es probable que pequeños fragmentos (meteoritos) hayan sobrevivido y caído en las cercanías del condado de Medina, Ohio. Por ahora, no se reportan daños materiales graves ni personas heridas.
Aunque el evento en Ohio acaparó la atención por su potente estruendo sónico, expertos de la Sociedad Americana de Meteoros y la NASA aclaran que estos bólidos son parte de un espectáculo celeste constante. Tan solo entre el 8 y el 15 de marzo, se registraron avistamientos similares en Europa Occidental, Turquía y Sídney.
La NASA confirma que estos bólidos ocurren más de 100 veces al día en todo el mundo; su característico brillo verde se debe a la incineración de metales como el níquel al chocar con la atmósfera. Estos fragmentos espaciales, lejos de ser una amenaza, resaltan la eficacia de nuestra atmósfera protectora, que desintegra toneladas de roca espacial diariamente convirtiéndolas en inofensivos destellos de luz.
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