“Me fui por miedo”: Micaela Morales reaparece con una carta

PORTADA WEB 22

Micaela Morales reapareció públicamente mediante una extensa carta difundida en redes sociales. Su pronunciamiento llegó seis meses después del asesinato de su prometido, Stalin Rolando Olivero Vargas, conocido como alias Marino.

La hija del fallecido exprefecto del Guayas Carlos Luis Morales respondió a los señalamientos relacionados con su situación económica, su salida de Ecuador y la vivienda de Mocolí donde ocurrió el crimen.

También dirigió varios cuestionamientos al periodista Andersson Boscán por la información divulgada después del ataque.

¿Qué pasó con alias Marino?

Stalin Olivero Vargas fue asesinado el 7 de enero de 2026 durante un ataque armado dentro de una urbanización de Mocolí, en Samborondón.

Las autoridades lo señalaban como presunto cabecilla de Los Lagartos. Su muerte provocó nuevas investigaciones y una amplia exposición mediática de las personas que formaban parte de su entorno.

Morales, quien mantenía una relación con Olivero, quedó bajo el escrutinio público. Durante los siguientes seis meses evitó responder a las versiones que circularon sobre ella.

“Me fui por miedo”

En su carta, Morales sostuvo que su salida de Ecuador no estuvo relacionada con problemas judiciales. Afirmó que abandonó el país debido a las amenazas recibidas después del asesinato.

Según su relato, desconocidos comenzaron a enviarle mensajes intimidantes y pedidos de dinero. La situación también habría afectado a otros integrantes de su familia.

Morales aseguró que no ha cometido delitos y que no existe un proceso penal en su contra. Esta declaración corresponde a su versión sobre los hechos.

Niega gastos mensuales de hasta USD 21.000

La empresaria también rechazó las versiones sobre su estilo de vida. Negó haber gastado entre USD 15.000 y USD 21.000 mensuales.

Además, sostuvo que nunca tuvo guardaespaldas, vehículos blindados ni la cantidad de propiedades que le atribuyeron públicamente.

Morales cuestionó la información difundida por Andersson Boscán sobre sus movimientos financieros. Señaló que varios datos no corresponderían a sus cuentas ni a su actividad económica.

¿Era propietaria de la mansión de Mocolí?

Otro punto de la carta fue la vivienda donde ocurrió el asesinato de alias Marino. El inmueble fue valorado públicamente en cerca de USD 3 millones.

Morales negó ser su propietaria. También rechazó que otras viviendas vinculadas con el caso estuvieran registradas a su nombre.

Las investigaciones periodísticas sobre el inmueble han presentado documentos relacionados con terceros y compañías. La carta ofrece la versión de Morales, pero no constituye por sí sola una resolución judicial sobre la propiedad.

Habla de su relación con alias Marino

Morales reconoció que mantuvo una relación sentimental de aproximadamente diez meses con Olivero Vargas. Admitió que hoy cuestiona esa decisión y que no investigó previamente sus antecedentes.

Sin embargo, rechazó que esa relación sea utilizada para presentarla como responsable de actividades criminales.

La empresaria pidió que se respete la presunción de inocencia y que su nombre no sea relacionado automáticamente con los señalamientos que existían contra su pareja.

Defiende el origen de su patrimonio

En su explicación, Morales afirmó que trabaja desde los 18 años y que ha ocupado cargos en empresas e instituciones.

También indicó que fundó una compañía en 2019. Agregó que una parte importante de su patrimonio proviene de la herencia recibida tras el fallecimiento de su padre en 2020.

La hija de Carlos Luis Morales cerró su pronunciamiento con un pedido para dejar de vincularla con hechos delictivos que, según ella, no le corresponden.

La carta representa su primera respuesta pública amplia desde el asesinato de alias Marino. Hasta el momento, Andersson Boscán no aparece citado en el reporte consultado con una respuesta posterior a todos los puntos del documento. La información continúa en desarrollo.