Un hombre murió después de prenderse fuego en los exteriores de la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York. Organizaciones de la comunidad tibetana lo identificaron como Lobga Rangzen, un defensor de la causa del Tíbet.
El hecho ocurrió la tarde del jueves 2 de julio de 2026, cerca de la intersección de First Avenue y la calle 42, en Manhattan.
De acuerdo con la Policía de Nueva York, los servicios de emergencia recibieron una llamada alrededor de las 18:30. Al llegar, encontraron al hombre con graves quemaduras y lo trasladaron al Hospital Bellevue, donde posteriormente fue declarado muerto.
Las autoridades mantienen abierta una investigación y no han confirmado públicamente su identidad ni las razones que lo llevaron a realizar este acto.

Organizaciones tibetanas identificaron al hombre
Medios de la comunidad tibetana en el exilio y la Campaña Internacional por el Tíbet señalaron que la víctima era Lobga Rangzen.
Tencho Gyatso, presidenta de esa organización, lo describió como un defensor del Tíbet que buscaba llamar la atención de manera pacífica sobre la situación de los derechos humanos en esa región.
Según los reportes, el hombre llegó al lugar con una bandera tibetana. Medios vinculados a la comunidad en el exilio sostienen que el hecho habría sido una protesta para pedir la independencia y la unidad del Tíbet.
Sin embargo, la Policía de Nueva York todavía no ha confirmado oficialmente que esa haya sido la motivación.
La ONU lamentó el hecho
Un portavoz del secretario general de la ONU expresó consternación por lo sucedido y transmitió sus condolencias a los familiares de la víctima.
El incidente ocurrió después de que terminaran las reuniones del día en la sede del organismo internacional y no interrumpió sus actividades oficiales.
La situación entre China y el Tíbet
El caso volvió a poner la atención internacional sobre el conflicto entre China y el movimiento tibetano.
El Gobierno chino considera al Tíbet como parte de su territorio. En cambio, activistas tibetanos denuncian restricciones a su cultura, religión e identidad y reclaman mayor libertad o independencia.
Rangzen también habría expresado su rechazo a una nueva ley china sobre unidad étnica. Pekín asegura que esa norma busca fortalecer una identidad nacional compartida, mientras que grupos de derechos humanos temen que reduzca las libertades de comunidades como los tibetanos y los uigures.
El dalái lama, líder espiritual del budismo tibetano, vive en India desde 1959, después de abandonar el Tíbet tras un levantamiento contra el control de China.
La investigación policial continúa y se espera que las autoridades confirmen oficialmente la identidad del fallecido y las circunstancias del hecho.

