En un país donde la adopción de vehículos eléctricos aún tropieza con la escasez de infraestructura, General Motors Ecuador ha dado un paso pragmático. La filial ha sellado una alianza con tres operadores de carga —Condor Energy, Rayo Carga y Plug & Drive— para tejer una red que, al menos en papel, disipa parte de la ansiedad de autonomía que frena a muchos compradores potenciales.
Una red nacional en expansión
La red suma ahora 155 puntos operativos en todo el territorio: 33 estaciones de carga eléctrica rápida y 122 de carga eléctrica regular, con conectores Tipo 1 y Tipo 2. Los cargadores se distribuyen en concesionarios Chevrolet, centros comerciales, zonas turísticas y espacios públicos de ciudades clave —Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato, Loja, Manta— y en corredores viales de mayor tránsito. No es una malla densa al estilo europeo, pero cubre lo suficiente para que los trayectos interprovinciales dejen de ser una ruleta rusa.
Oswaldo León, responsable del país en General Motors, resume el cálculo con claridad: la infraestructura ya no es el obstáculo principal para la movilidad 100 % eléctrica. Los clientes pueden consultar la ubicación en tiempo real desde el sitio web de Chevrolet o las aplicaciones de los tres socios (Condor Energy, Rayo Carga y Plug & Drive). En el horizonte cercano se anuncian más incorporaciones, aunque sin detalles precisos sobre potencia o plazos.
El mercado eléctrico despega
El contexto explica la urgencia. En 2025 el mercado ecuatoriano de vehículos eléctricos registró 4.276 matriculaciones, un salto del 225 % frente al año anterior. Chevrolet se colocó como segunda marca del segmento, gracias al tirón de modelos asequibles como el Spark EUV y la Captiva EV, junto a los más premium Equinox EV y Blazer EV. El crecimiento no es casual: refleja tanto incentivos fiscales vigentes como una creciente conciencia ambiental en segmentos urbanos de ingresos medios y altos.

Desapareciendo la ansiedad de rango
La movida de GM llega en un momento en que la “ansiedad de rango” sigue siendo el argumento más repetido por quienes dudan ante un eléctrico. Al ampliar la red de carga eléctrica —y sobre todo al hacerla visible y accesible— la marca busca convertir esa barrera psicológica en un inconveniente manejable. Si los números siguen la trayectoria actual, la infraestructura podría pasar de ser un freno a un acelerador de ventas.
Queda por ver si los 155 puntos resisten el uso intensivo y si la promesa de expansión se materializa con rapidez. Por ahora, el mensaje es inequívoco: en Ecuador la transición eléctrica ya no espera a que la red la alcance; la red empieza a alcanzarla.
¿Cuáles son los incentivos fiscales para los vehículos eléctricos en Ecuador?
Los incentivos fiscales vigentes en Ecuador para vehículos eléctricos (EV 100 %) —a febrero de 2026— forman parte de una política pública orientada a acelerar la transición energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles. Estos beneficios, impulsados principalmente por reformas tributarias, la Ley Orgánica para el Fortalecimiento de las Áreas Protegidas y resoluciones del Servicio de Rentas Internas (SRI), han contribuido al fuerte crecimiento del segmento en 2025 (más de 225 % interanual).Los principales incentivos tributarios aplicables a vehículos eléctricos de uso particular son los siguientes:
- Arancel de importación (ad valorem): 0 %. Los vehículos eléctricos nuevos están exentos del arancel general que aplica a vehículos de combustión (normalmente 35 % o más, según cilindraje y origen). Esta exoneración cubre también baterías y cargadores asociados. El beneficio se mantiene sin límite de valor FOB aparente en la normativa reciente.
- IVA (Impuesto al Valor Agregado): 0 % en la importación y venta interna de vehículos 100 % eléctricos. Esta tasa cero reduce significativamente el precio final al consumidor.
- ICE (Impuesto a los Consumos Especiales): Exento. Los EV no pagan este gravamen, a diferencia de los vehículos a gasolina o diésel.
- Impuesto anual a la Propiedad de Vehículos Motorizados (IPVM): Exoneración total para vehículos 100 % eléctricos (excepto motocicletas). En lugar del cálculo normal (basado en el valor del vehículo), se aplica una tarifa fija simbólica de USD 10 por concepto de matriculación anual.
- Para vehículos adquiridos antes del 14 de julio de 2025: exoneración proporcional (prorrateo desde julio-diciembre 2025).
- Desde el 14 de julio de 2025 en adelante: exoneración completa automática.
El SRI verifica el cumplimiento mediante reportes anuales de importadores y ensambladores (hasta el 30 de noviembre de cada año). Los propietarios pueden consultar el listado oficial de modelos elegibles en el portal del SRI.
- Otros beneficios asociados:
- Exención o tarifa mínima en la matrícula vehicular (integrada en los USD 10 mencionados, coordinada con la ANT y SPPAT).
- En varias ciudades (como Quito), exención de restricciones como “pico y placa”.
- Posibles tarifas diferenciadas preferenciales en electricidad para carga (aunque dependen de regulaciones de ARCONEL y no son universales aún).
- No se evidencian deducciones directas en el Impuesto a la Renta para personas naturales por compra de EV en 2026 (a diferencia de algunos países vecinos), pero persisten incentivos para empresas o proyectos de eficiencia energética.
Estos alivios han eliminado gran parte de la brecha de precio inicial frente a vehículos convencionales, especialmente en modelos importados de China, Corea o Europa (donde acuerdos comerciales adicionales reducen aún más costos). El resultado: importaciones de EV crecieron más del 500 % en la primera mitad de 2025, y el parque sigue expandiéndose.

