¿Sientes que la cuota de tu casa está «por las nubes» y ya no te alcanza el sueldo? No te desesperes. El Biess ha vuelto a poner sobre la mesa una opción que muchos afiliados y jubilados olvidan: la sustitución de hipoteca. Básicamente, el Biess «compra» tu deuda de vivienda al banco privado y te la pone en condiciones mucho más suaves.
La idea es sencilla: si sacaste tu casa con un banco privado o una mutualista y los intereses te están apretando, puedes pedirle al Biess que se haga cargo de ese saldo. Al pasar tu deuda al Biess, puedes acceder a plazos de hasta 25 años y, lo mejor de todo, a tasas que suelen ser más bajas que las de la banca privada.
Avísale a tu amigo o a tu abuelito
Este beneficio está dirigido a afiliados con relación de dependencia y jubilados por vejez, invalidez o discapacidad.
Los afiliados sin relación de dependencia y afiliados voluntarios también pueden acceder, siempre y cuando sea de forma solidaria con su cónyuge o conviviente, quien debe tener relación de dependencia o ser jubilado.
Lo que se necesita para «cambiarse de bando»:
Para que el Biess te dé el «visto bueno», toma nota de estos requisitos que están vigentes este 2026:
- Aportaciones al día: Debes tener al menos 36 aportaciones en total (y las últimas 13 deben ser seguiditas si eres empleado público o privado).
- No tener deudas pendientes: Nada de andar debiendo al IESS o al mismo Biess en otros préstamos.
- Edad: Recuerda que el plazo que te den depende de tu edad; el tope máximo para terminar de pagar es a los 77 años.
¿Vale la pena el trámite?
¡Totalmente! Imagínate pasar de una cuota de $500 a una de $350 solo por cambiar de acreedor. El trámite empieza 100% en línea en la página del Biess. Entras con tu cédula y clave, haces la precalificación y ves si te sale el «aprobado» para arrancar el proceso.
Ojo al dato: El Biess puede financiarte hasta el 100% de lo que todavía le debas al otro banco, siempre que el avalúo de la casa lo respalde.
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