Una investigación por presunto tráfico ilícito de migrantes que operaba desde el aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil dejó cinco personas detenidas, entre ellas dos funcionarios y tres excolaboradores de Migración.
La organización habría cobrado entre USD 5 000 y USD 8 000 por facilitar viajes irregulares hacia Estados Unidos y Europa mediante pasaportes españoles, suplantación de identidades y posibles alteraciones en los registros migratorios.
Dentro del expediente judicial también aparece mencionado Stalin Olivero Vargas, alias “Marino”, señalado por las autoridades como uno de los líderes de Los Lagartos y asesinado en una cancha de fútbol de Isla Mocolí.
¿Por qué aparece alias ‘Marino’ en el expediente?
Según el expediente revisado por Ecuavisa, dos investigados hablaron sobre alias “Marino” después de conocer su asesinato.
Uno de ellos preguntó si recordaban al denominado “pasajero tres”, en referencia a Olivero Vargas. Otra integrante respondió que sí y comentó que el hombre “tenía que cuidarse”.
A partir de esa conversación, los investigadores plantearon la posibilidad de que la red hubiera realizado algún trámite o coordinación migratoria a su favor.
La sola mención, sin embargo, no constituye una determinación judicial definitiva sobre el supuesto beneficio recibido.
Cinco personas fueron detenidas
La Policía desarticuló la estructura el 19 de junio de 2026, tras una investigación iniciada por alertas generadas desde 2025.
El operativo incluyó allanamientos en Guayas y Tungurahua, además de intervenciones en dependencias de Migración del aeropuerto de Guayaquil.
Entre los detenidos se encuentran dos funcionarios activos y tres excolaboradores de Migración.

Después de la audiencia de formulación de cargos, un juez ordenó prisión preventiva para los cinco procesados. Uno de ellos es investigado como presunto líder de la organización y los demás como colaboradores.
¿Cómo operaba la red?
La investigación sostiene que la estructura captaba personas en Chimborazo, Tungurahua y varios cantones de Guayas.
Los viajeros eran trasladados a Guayaquil y recibían instrucciones sobre rutas, vuelos y documentación. La red habría ofrecido viajes sin necesidad de obtener una visa regular, bajo la promesa de utilizar una identidad española.
El mecanismo consistía en conseguir pasaportes legítimos de ciudadanos españoles con rasgos físicos similares a los pasajeros.
Esos documentos eran entregados a otras personas para que intentaran superar los controles migratorios y embarcar hacia destinos internacionales.
Funcionarios habrían facilitado controles migratorios
Las cámaras de seguridad del aeropuerto permitieron identificar reuniones entre pasajeros, intermediarios y trabajadores de Migración.
Los investigadores sostienen que algunos funcionarios habrían registrado movimientos migratorios, sellado pasaportes o permitido el avance de personas que utilizaban documentos ajenos.

También se detectaron inconsistencias entre los listados de las aerolíneas y los registros de Migración. En varios casos, los nombres no aparecían entre los pasajeros embarcados, pero sí constaban dentro del sistema migratorio.
Pasaportes enviados mediante encomiendas
Parte de la documentación era movilizada a través de empresas de encomiendas.
Los investigadores identificaron envíos desde Pelileo, en Tungurahua, hacia Guayaquil. Algunos integrantes de la red retiraban sobres que contenían pasaportes españoles y luego los entregaban a quienes coordinaban los viajes.
En uno de los seguimientos, la Policía ubicó un vehículo y encontró un pasaporte perteneciente a una mujer española. Posteriormente se estableció que otra persona habría intentado utilizar ese documento para viajar desde Guayaquil hacia Bogotá.
Las rutas utilizadas por la organización
La red habría coordinado al menos dos rutas principales para llegar a Europa.
Una de ellas comenzaba en Ecuador y continuaba hacia Colombia antes de cruzar el Atlántico. Otra incluía escalas en Turquía y posteriormente Alemania u otros destinos europeos.
Los investigadores identificaron intentos de salida desde Guayaquil hacia Bogotá, Medellín y Cusco.
Algunas personas fueron inadmitidas y regresadas a Ecuador. Otra logró llegar a Madrid, pero también fue rechazada por las autoridades españolas y enviada nuevamente al país.
Cobros de hasta USD 8 000
Según la investigación, la organización cobraba entre USD 5 000 y USD 8 000 por cada trámite.
El valor incluía la obtención o entrega de documentos, coordinación en el aeropuerto y acompañamiento durante el proceso de salida.
Los pasajeros debían comprar por su cuenta los boletos de avión.
En mensajes revisados dentro del expediente, los integrantes hablaban sobre similitudes físicas, horarios de atención de aerolíneas, controles de documentación y posibles alertas migratorias.
Investigación sigue abierta
La causa continúa en etapa de instrucción fiscal.
La Fiscalía deberá determinar el grado de participación de cada procesado y establecer cuántas personas lograron salir del país mediante esta modalidad.
También deberá esclarecer si la estructura tuvo vínculos con integrantes de organizaciones criminales y si alias “Marino” recibió efectivamente algún beneficio migratorio.
Por ahora, los cinco detenidos permanecerán con prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial.

