La presencia de ratas, cucarachas y palomas continúa generando preocupación en distintos sectores de Quito. Un informe de la Unidad de Bienestar Animal (UBA) identificó que al menos 71 barrios de la capital registran reportes relacionados con plagas urbanas, siendo los roedores la principal amenaza sanitaria.
Entre las zonas con más casos aparecen el Centro Histórico, Comité del Pueblo, La Ecuatoriana, Quitumbe y Carcelén. Las autoridades municipales mantienen operativos de control y monitoreo en varios sectores del Distrito Metropolitano.
Sectores con más reportes en Quito
El distrito Manuela Sáenz figura entre los más afectados, con 26 inspecciones realizadas por las autoridades municipales.
A este sector le siguen Eugenio Espejo y La Delicia, que registra 16 intervenciones. También constan Quitumbe con 11 operativos, Eloy Alfaro con nueve, Valle de Los Chillos y Tumbaco con cuatro cada uno, mientras Calderón reporta una intervención.
Las autoridades aseguran que los controles se mantienen activos debido a las constantes alertas ciudadanas.
Alimentar animales en calles empeora el problema
Uno de los factores que más preocupa es la alimentación de animales en espacios públicos. En varios puntos de Quito, ciudadanos colocan pan o maíz para palomas, situación que también atrae a ratas y otras especies consideradas plagas.
Según la UBA, las intervenciones incluyen identificación de madrigueras, colocación de cebos rodenticidas y controles en sumideros y zonas periféricas.
Además, especialistas advierten que la acumulación de basura facilita la reproducción de roedores y complica el control sanitario en la ciudad.
Quito tendría hasta 10 ratas por habitante
Estimaciones municipales señalan que en Quito existirían aproximadamente 10 ratas por cada habitante, una cifra que genera preocupación entre expertos y vecinos.
Las autoridades recalcan que el control de plagas no depende únicamente de fumigaciones o intervenciones técnicas, sino también de la colaboración ciudadana mediante una correcta disposición de desechos y evitando alimentar animales en las calles.

